DECLARACIÓN SOBRE EL DÍA INTERNACIONAL DE ACCIÓN SINDICAL POR LA PAZ

12 de Agosto de 2026

La Federación Sindical Mundial, la voz combativa de cientos de sindicatos militantes de todo el mundo que representan a más de 105 millones de trabajadores en sus filas, honra una vez más el establecido Día Internacional de Acción Sindical por la Paz el 1 de septiembre de 2026, con motivo del oscuro aniversario del estallido de la Segunda Guerra Mundial con el ataque de la Alemania nazi contra Polonia.

 

Como cada año, la FSM hace un llamamiento a sus miembros y amigos para que participen activamente en el Día Internacional de Acción, tomando iniciativas y organizando acciones para el recuerdo de las millones de víctimas de las atrocidades nazis y fascistas, así como de las innumerables víctimas de los conflictos imperialistas en beneficio del gran capital.

 

En una era de incrementos en el gasto militar, y en medio de la aplicación generalizada de la economía de guerra y el resurgimiento del fascismo, el racismo y la xenofobia, los sindicatos clasistas y combativos y los trabajadores de todo el mundo deben ponerse en pie y luchar, condenando inequívocamente al imperialismo y a sus nuevas y viejas guerras, planes e intervenciones. El pueblo no tiene ningún interés en alinearse con ningún centro de poder imperialista ni con ninguna alianza.

 

Al fin y al cabo, no es casualidad ni coincidencia que la reciente Cumbre de la OTAN, celebrada en Ankara el pasado mes de julio, haya confirmado el profundizamiento de los planes de intervención de EE. UU., la Unión Europea y sus aliados, así como las decisiones para nuevas adquisiciones y la ampliación de la capacidad de fabricación colectiva de la OTAN. El vertiginoso aumento de los gastos militares en el marco de la economía de guerra incrementa aún más el riesgo de un conflicto imperialista generalizado con consecuencias desastrosas para los pueblos.

 

Los pueblos de todo el mundo saben que no tienen nada que esperar de su guerra más que muerte, miseria, refugiados, pobreza y el deterioro de sus condiciones de vida. Los trabajadores de todo el mundo saben que los enormes recursos canalizados hacia la economía de guerra se drenan a expensas del estado de bienestar, la educación, la sanidad, los salarios, las pensiones y los subsidios para las capas populares.

 

La FSM reitera firmemente la exigencia del fin de todas las intervenciones imperialistas, así como el respeto pleno e incondicional a la soberanía, la independencia y el derecho de cada pueblo a determinar su propio presente y futuro. Rechazamos las exclusiones, las medidas discriminatorias, los bloqueos y las sanciones impuestas por Estados Unidos, la Unión Europea y sus aliados a numerosos países, que afectan directamente la vida cotidiana de la gente común. Afirmamos la exigencia de la disolución de la OTAN y de todas las coaliciones militares, así como la abolición completa de las armas nucleares. Ninguna participación en guerras imperialistas ni en misiones militares. Las fuerzas armadas deben regresar a sus propios países, y debe fortalecerse la lucha de la clase trabajadora en cada país por la desvinculación de la OTAN, la UE y toda alianza imperialista, y por la abolición total de las armas nucleares.

Condenamos y denunciamos de manera inequívoca el genocidio contra el pueblo palestino por parte del Estado asesino de Israel, y exigimos el fin inmediato de las prácticas de limpieza étnica; exigimos el fin de la ocupación y de los asentamientos en los territorios árabes ocupados, la garantía del derecho al retorno de los refugiados y el establecimiento de un Estado palestino independiente en las fronteras de 1967 con Jerusalén Este como su capital. Condenamos enérgicamente el ataque no provocado de Estados Unidos e Israel contra Irán, los ataques en el Líbano y en todo Oriente Medio, la intervención asesina en Venezuela y el secuestro de su presidente, Nicolás Maduro, y de su esposa. Además, denunciamos la intensificada agresión imperialista contra Cuba, el criminal bloqueo económico, comercial y financiero y la guerra ideológica impuesta por Estados Unidos, cuyo objetivo es asfixiar la economía cubana y crear deliberadamente enormes dificultades al pueblo cubano.

 

Exigimos el fin de la guerra en Ucrania, que se libra en territorio ucraniano entre el campo euroatlántico de Estados Unidos, la OTAN y la UE, y Rusia, y exigimos el fin de todos los enfrentamientos armados en todo el mundo. Condenamos las intervenciones de la OTAN y la UE y toda participación en el derramamiento de sangre imperialista en cualquier parte del mundo.

 

Al mismo tiempo, denunciamos la postura de la CSI y de los sindicatos amarillos que, ya sea a través de las posiciones que expresan o mediante la ausencia consciente de cualquier reacción o protesta contra estas políticas, apoyan en la práctica los planes militaristas imperialistas, brindándoles respaldo político.

 

La FSM saluda las iniciativas combativas y las incesantes luchas de la clase obrera y de sus sindicatos que envían un mensaje claro de oposición a cualquier implicación de sus países en las guerras, negándose a trabajar para la producción, carga y transporte de armas y equipo militar, y boicoteando cualquier colaboración o facilitación vinculada con los frentes de batalla activos. Hacemos un llamamiento a los trabajadores de todo el globo para que organicen y apoyen iniciativas en este sentido, como el próximo Día Internacional de Acción de los Estibadores y Trabajadores Portuarios contra la guerra y la militarización el 30 de octubre de 2026.

 

Participemos activamente en el Día Internacional de Acción de los Sindicatos por la Paz, fortaleciendo las iniciativas combativas de los sindicatos contra la guerra imperialista y la explotación capitalista, por el derrocamiento del sistema que engendra guerra, pobreza y desplazamiento forzado, y por una sociedad libre de la explotación del ser humano por el ser humano.

El Secretariado

 

 

 

Fuente original: Federación Sindical Mundial FSM

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